El prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, declaró que el actual gobierno se vio en la necesidad de aplicar «ajustes tributarios» con el fin de corregir un déficit fiscal significativamente mayor al reportado por la administración previa. Asimismo, reconoció que las modificaciones en el método de cálculo para la devolución del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) «podrían afectar» los ingresos de los empleados.
En declaraciones al programa «Arriba Gente» de Canal 10, Díaz explicó que la administración actual, al asumir, se encontró con una situación fiscal que la obligó a implementar ciertas medidas. Sostuvo que estos «movimientos fiscales» eran ineludibles para evitar un «ajuste fiscal drástico», calificando la acción gubernamental como un «acto de responsabilidad». Recordó que en septiembre de 2024, durante la campaña, el gobierno anterior había reportado un déficit fiscal del 2,8%, cifra que ascendió a 4,2% y continuaba en alza en marzo de 2025, al inicio del mandato de Orsi.
El prosecretario enfatizó que, ante una realidad económica adversa, la respuesta «responsable» implica reducir el gasto público y buscar un incremento de los ingresos. Este aumento de ingresos, precisó, puede lograrse mediante el crecimiento económico o a través de «modificaciones impositivas». Díaz afirmó que, si bien hubo cambios en los impuestos, estos «no afectaron a los sectores de menores recursos». En su lugar, explicó, impactaron en «multinacionales» mediante el impuesto global y en «clases medias altas con ahorros o potenciales ahorros en el exterior», quienes deberán tributar el IRPF sobre los aumentos de capital.
Al ser consultado sobre las alteraciones en las franjas del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que ahora consideran la inflación más una variación superior al 20% conforme a la ley, y las modificaciones en las devoluciones del Fonasa, Díaz explicó que «las franjas del IRPF se ajustan con regularidad». Respecto al Fonasa, admitió que «es un tema distinto» y reconoció que «puede generar impacto y golpear» a los contribuyentes. Finalizó su intervención señalando que la administración «está abordando una realidad y actuando en consecuencia», y que «sería deshonesto» prometer no subir impuestos conociendo el verdadero estado del déficit fiscal del 4%. Por tanto, consideró que «la acusación de mentir no es precisa».
En otro orden, el prosecretario se refirió al plan de seguridad que el gobierno tiene previsto presentar a fines de marzo. Díaz sostuvo que existió un «fallo de comunicación que derivó en un error conceptual». Precisó que este «error» consistió en enfocar la atención exclusivamente en el plan, generando la percepción de una «inactividad» por parte del gobierno. Esta situación, según Díaz, fue aprovechada por la oposición para criticar y argumentar que la administración carecía de una estrategia de seguridad. «Al resaltar la importancia del plan, se le dio a la oposición la oportunidad de afirmar que no existía tal plan. El error conceptual radica en el error comunicacional», afirmó. No obstante, Díaz desmintió la inacción, asegurando que «no es cierto que no se haya hecho nada». Explicó que se dieron continuidad a políticas heredadas del gobierno anterior y se implementaron nuevas. «Se trabajó durante un año y, al comparar los registros, todas las denuncias de delitos disminuyeron. Ahora se propondrá un plan con una proyección a 10 años», concluyó.
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