La empresa emergente uruguaya Scaffold Biotech, apoyada por la iniciativa LAB+ del Institut Pasteur de Montevideo, ha revelado los hallazgos iniciales de su ensayo piloto en campo de una potencial vacuna contra la garrapata bovina. Esta plaga representa un serio desafío para la ganadería, con importantes consecuencias en la salud animal, la productividad y el comercio.
Según el informe del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), la vacuna demostró un comportamiento seguro, sin provocar efectos secundarios en los animales inoculados ni repercusiones adversas en su capacidad reproductiva. La presentación de estos resultados tuvo lugar en la sede del Institut Pasteur de Montevideo, congregando a funcionarios del MGAP, científicos, productores y actores del ámbito veterinario.
**El contexto del ensayo**
Este ensayo, que se extendió de noviembre de 2025 a abril de 2026, abarcó diez predios ganaderos distribuidos en siete departamentos nacionales. En total, participaron cerca de 4.000 bovinos, con aproximadamente 3.000 recibiendo la vacuna y un millar conformando los grupos de control.
Durante la presentación, los investigadores Agustín Correa y Matías Machado destacaron que este estudio pionero permitió verificar, en un entorno real y a escala nacional, la viabilidad de la producción, distribución, administración y monitoreo de una vacuna completamente desarrollada en Uruguay. Confirmaron que el perfil de seguridad fue positivo, sin observar reacciones adversas ni efectos negativos en la reproducción, incluso en vacas preñadas.
Es relevante mencionar que en agosto de 2025, el gobierno, a través del MGAP, lanzó el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, evidenciando que este problema de salud animal ocasiona pérdidas anuales estimadas en 100 millones de dólares para el sector ganadero uruguayo.
**Respuesta inmune y heterogeneidad**
Los equipos de investigación también reportaron que los animales inmunizados generaron una respuesta defensiva contra el parásito. En ciertas locaciones, se detectaron indicios positivos como una disminución en la infestación y en la capacidad reproductiva de la garrapata.
Sin embargo, los promotores del proyecto advirtieron sobre la variabilidad de los resultados entre los diferentes establecimientos y potreros, atribuida a las distintas condiciones sanitarias y ambientales de cada predio, lo que a menudo se conoce como el «efecto potrero». Agustín Correa enfatizó durante su intervención que «hay una clara señal de impacto biológico; la siguiente fase es minimizar esa variabilidad y afinar la respuesta». Un logro significativo resaltado fue la rápida instalación de una planta capaz de producir más de 15.000 dosis bajo estándares GMP. Se valoró, asimismo, la sinergia entre científicos, técnicos de campo, productores y entidades gubernamentales.
**La visión interinstitucional**
Carlos Batthyány, director ejecutivo del Institut Pasteur de Montevideo, destacó la colaboración interinstitucional como uno de los mayores éxitos del proceso. Subrayó que «lo más gratificante fue la metodología de trabajo», que permitió a un instituto de investigación, en conjunto con el ministerio, DILAVE, personal de campo y productores, forjar una estrategia unificada para abordar una problemática de relevancia nacional y regional.
Por su parte, el ministro Alfredo Fratti enfatizó la importancia de desarrollar soluciones para el control de la garrapata como una prioridad sanitaria nacional. Abogó por la integración de la investigación, la extensión y la labor en el territorio. Fratti aclaró que «la meta nunca fue la erradicación. Actualmente, buscamos controlar la garrapata, disminuir su presencia en el ganado y mitigar las pérdidas económicas». El ministro añadió que el ensayo ha dinamizado nuevas capacidades científicas y productivas en torno a este desafío. «El mayor logro fue superar las barreras sectoriales y colaborar. Científicos, veterinarios, técnicos y productores unieron fuerzas para hallar soluciones prácticas», afirmó. También señaló que Uruguay enfrenta crecientes demandas sanitarias a nivel internacional, particularmente en el monitoreo de residuos y la trazabilidad de los tratamientos acaricidas, lo que ha elevado la relevancia de este tema en la agenda pública.
**Próximos pasos**
Los responsables del proyecto detallaron que la siguiente fase se centrará en perfeccionar la formulación de la vacuna, reforzar el diseño experimental y llevar a cabo nuevas pruebas para potenciar su efectividad. Scaffold Biotech indicó que se sucederán etapas de optimización y validación antes de considerar una producción a gran escala. Este ensayo piloto es parte de una estrategia integral liderada por el MGAP y su Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), orientada a fortalecer el control de la garrapata bovina, un desafío sanitario primordial para la ganadería de Uruguay.
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