El mercado ganadero de Uruguay experimenta un repunte notable, con precios al alza para diversas categorías de vacunos. Novillos gordos alcanzaron los US$ 5,65 por kilo, y la categoría de reposición se consolida, con terneros superando los US$ 4 por kilo. Tras un periodo de calma desde fines de mayo, esta semana cerró con claras señales de reactivación. Se espera que la próxima sesión de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), prevista para el 29 de junio, marque el fin de una serie de leves caídas en los valores del ganado registradas durante el mes.
Hacia el cierre de la semana, los precios mostraron una reactivación significativa. Novillos alcanzaron valores de US$ 5,65 por kilo, un nivel no visto a principios de la semana. Las vacas de mayor calidad superaron los US$ 5,30 por kilo en cuarta balanza, mientras que las vaquillonas se cotizaron entre US$ 5,40 y US$ 5,55 por kilo, impulsadas por la demanda de la industria y los corrales. Paralelamente, se observó un acortamiento en los tiempos de entrada a planta.
En cuanto a las exportaciones de carne vacuna, si bien los valores se han situado por debajo de los US$ 6.000 por tonelada en las últimas semanas, esta tendencia se atribuye más a la mezcla de productos vendidos que a una debilidad del mercado global. El panorama internacional sigue siendo favorable para Uruguay, influenciado por factores como la saturación del cupo chino para las exportaciones australianas, la inminente llegada de Brasil a ese mismo límite, y la persistencia de la mosca de la bichera en el sur de Estados Unidos, que mantiene un déficit de oferta. Estos elementos aseguran un horizonte despejado para las colocaciones uruguayas.
El segmento de reposición mantiene su estabilidad, impulsado por una demanda robusta tanto de la exportación en pie como de los corrales. Sin embargo, factores climáticos como la escasez de lluvias, la baja luminosidad y las heladas están empezando a impactar la oferta forrajera y la calidad de las pasturas, lo que podría influir levemente en la disponibilidad de ganado. Las previsiones meteorológicas indican pocas precipitaciones para finales de junio y principios de julio.
En cuanto a la actividad de faena, se proyecta que el volumen de junio sea similar al del año anterior. Esto contrasta con una significativa disminución del 17% observada en los primeros cinco meses de 2026 respecto a 2025, aunque el mes de junio por sí solo muestra una baja de solo el 2%. Este dato sugiere que la oferta ganadera comienza a recuperarse gradualmente de los impactos de la sequía de 2023. De mantenerse el favorable escenario externo, un eventual incremento en la oferta no debería debilitar la firmeza de los precios, dada la demanda insatisfecha que caracteriza al mercado actual.
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