La emblemática leche Coleme ha vuelto a estar disponible en los comercios de Cerro Largo, luego de concretarse un acuerdo estratégico entre la empresa Urulac y quienes resguardan el patrimonio de la cooperativa melense.
Este martes 16 de junio, la histórica marca Coleme reapareció en las estanterías de Cerro Largo, ofreciendo nuevamente su leche «media vida», quesos y crema. Este resurgimiento se produce después de varios días de ausencia de estos productos en el mercado departamental, a raíz de la clausura de la Cooperativa de Leche de Melo. La reactivación ha sido posible gracias a la iniciativa de la compañía uruguaya Urulac.
A pesar de que el suministro de productos lácteos en la región fronteriza de Uruguay se mantuvo estable gracias a la presencia de Conaprole, la vuelta de la leche Coleme a las góndolas y heladeras ha sido recibida con gran entusiasmo. La población local ha expresado su satisfacción, manifestando el profundo afecto y la conexión histórica que tienen con esta tradicional marca láctea.
La historia de Coleme, marcada por su cierre y ahora por su regreso, comenzó su capítulo más reciente el 1° de junio de este año, cuando los socios tomaron la difícil decisión de clausurar la cooperativa. Esta medida fue precipitada por una compleja y desfavorable situación económica y financiera que afectaba a la entidad, fundada el 28 de abril de 1932 y reconocida como la cooperativa lechera más longeva de Uruguay.
El complejo industrial de Coleme, situado en la capital de Cerro Largo, continuó sus operaciones hasta el lunes 8 de junio, exclusivamente para procesar la materia prima que aún tenían disponible, tras lo cual se procedió a su higienización y mantenimiento. Simultáneamente, Conaprole intervino crucialmente al decidir recolectar la leche de los 12 tambos de Cerro Largo que antes proveían a Coleme, resolviendo así la importante cuestión del destino de la producción de estos establecimientos lecheros.
Hacia el final de la semana anterior, se formalizó un convenio entre Urulac, empresa establecida en Los Cerrillos, Canelones, y los socios de Coleme, quienes actualmente custodian los bienes de la entidad clausurada en espera de la designación de un síndico debido al proceso de concurso de acreedores. Este acuerdo estipula que, por un período de 90 días, la compañía canaria podrá hacer uso, mediante un contrato, de una cámara de frío, cuatro camiones y, fundamentalmente, la marca Coleme. Desde el viernes 12, Urulac está distribuyendo la leche de la reconocida marca a diversas localidades de Cerro Largo, incluyendo Melo, Río Branco, Fraile Muerto, Isidoro Noblía, Aceguá, Santa Clara, entre otras.
La leche procesada para esta iniciativa proviene de los tambos que ya abastecían a Urulac, una empresa que, además, mantenía relaciones previas con Coleme, habiéndola asistido en diversas ocasiones. Como parte de esta nueva etapa, Urulac está produciendo una leche especial denominada «leche media vida», diseñada para conservar sus propiedades y ser consumida hasta 30 días después de su fecha de elaboración.
Este innovador proyecto no solo garantiza la continuidad del suministro de leche Coleme en las comunidades mencionadas, sino que también ha propiciado la reincorporación laboral de siete de los veintiocho empleados de la cooperativa melense que, tras el cese de actividades, habían sido enviados al seguro de paro. Adicionalmente, gracias a la gestión de Urulac, se ha logrado reintroducir en el mercado otros artículos bajo la marca Coleme, como quesos y crema de leche, con la expectativa de poder generar más puestos de trabajo en el futuro.
El acuerdo contractual entre Urulac y los socios propietarios de Coleme está previsto que concluya, en su fase inicial, cuando tanto la marca, considerada un activo valioso, como las instalaciones de la planta sean destinadas a saldar las deudas pendientes con los acreedores, siendo el Banco de la República (BROU) el principal de ellos.
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