La Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo del Uruguay (Actau) comunicó la formalización de un consenso respecto a los requisitos técnicos fundamentales para la implementación del flamante sistema de aterrizaje bajo condiciones de visibilidad reducida en el Aeropuerto de Carrasco. No obstante, la entidad precisó que su operatividad inicial se enmarcará en una fase transitoria, sujeta a diversas limitaciones.
Mediante un comunicado divulgado este miércoles, Actau explicó que este acuerdo posibilitará la puesta en marcha del sistema, garantizando la preservación de «estándares apropiados de seguridad operacional». Aseguraron que las autoridades comprometieron el funcionamiento del sistema con el personal idóneo y suficiente, además de la implementación de las salvaguardas necesarias para cumplir con dicha promesa.
A pesar del avance, Actau alertó que persisten pendientes cruciales a nivel técnico, y que el dispositivo dista de alcanzar su plena capacidad funcional. «Todavía no hemos subsanado todas las carencias y obstáculos indispensables para que el sistema funcione a su máximo rendimiento», señalaron. Concluyeron que las circunstancias actuales solo permitirán una operación «condicionada por numerosas limitaciones».
Los controladores, en su declaración, enfatizaron que, si bien durante meses se divulgó que la implementación del sistema era inminente, el desarrollo de los acontecimientos reveló deficiencias significativas. Estas incluyen la insuficiencia en la plantilla de personal, la falta de preparación adecuada, certificaciones normativas incompletas y análisis de riesgo operativo que demandaban una revisión profunda.
La organización ratificó su inquebrantable dedicación a la seguridad aérea y garantizó la continuidad de sus contribuciones técnicas, actuando con autonomía, rigor, profesionalismo y deferencia institucional. Adicionalmente, Actau desestimó las objeciones planteadas por diversos protagonistas del ámbito, recalcando que sus consideraciones sobre el sistema siempre tuvieron un fundamento técnico y nunca se enmarcaron en una disputa gremial. «No ha sido en ningún momento una controversia sindical ni se mezclaron los análisis técnicos con demandas laborales», reiteraron.
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