En un esfuerzo conjunto para salvaguardar la ganadería, México y Estados Unidos inauguraron una importante instalación en Metapa de Domínguez, Chiapas. Esta fábrica está diseñada para producir 100 millones de moscas estériles semanalmente, una medida crucial en la lucha contra la devastadora plaga del gusano barrenador, que representa una amenaza significativa para la salud animal global. La ceremonia de apertura, fechada el 4 de julio de 2026, contó con la presencia de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, quienes simbolizaron la unión de fuerzas binacionales frente a este desafío.
Este complejo, que se erigió en menos de doce meses, concretó una inversión conjunta de 61 millones de dólares entre ambas naciones, dedicada a la sanidad animal. La presidenta Sheinbaum destacó la inauguración como un testimonio de que la colaboración y la suma de capacidades son esenciales para hallar soluciones a problemas compartidos, enfatizando que la relación entre México y Estados Unidos debe cimentarse en «el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación». Por su parte, el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, informó que Washington destinará una suma adicional de 83.8 millones de dólares a este proyecto.
Inicialmente, la planta escalará su producción hasta alcanzar los 10 millones de moscas por semana, complementando la labor de una instalación similar ubicada en Panamá. Este método, conocido como técnica del insecto estéril, funciona como un «escudo biológico»: las moscas, una vez liberadas, se aparean con sus contrapartes silvestres, pero al no ser fértiles, impiden la descendencia y, consecuentemente, rompen el ciclo reproductivo del parásito. La urgencia de esta iniciativa radica en que el primer brote de gusano barrenador en Chiapas se registró en noviembre de 2024, y este mismo año, Estados Unidos confirmó la reaparición de la plaga, que afecta severamente al ganado, dentro de sus fronteras.
La reaparición de esta afección ha tenido repercusiones económicas, ya que desde mayo de 2025, Washington ha implementado restricciones y barreras a las importaciones de ganado procedente de México, acciones que la presidenta Sheinbaum ha cuestionado. A pesar de haber logrado erradicar la plaga en 1996 y controlar un rebrote en Florida en 2017, Estados Unidos sostiene la prohibición sobre el ganado mexicano, lo que subraya la gravedad de la situación y la necesidad de esta solución binacional.
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