BASF Impulsa la Gestión Pre-siembra de Malezas para Optimizar el Rendimiento de los Cultivos

BASF subraya la trascendencia de implementar una estrategia temprana y proactiva para el control de malezas *antes* de la siembra, con el objetivo fundamental de salvaguardar el potencial de rendimiento de los cultivos. Esta recomendación, clave para permitir que los cultivos se desarrollen libres de competencia desde sus fases iniciales, es respaldada por la compañía con su herbicida Voraxor.

La adopción de medidas que aseguren que el cultivo, como el trigo y la cebada en el ciclo de invierno, crezca sin la presión de la flora adventicia, es un manejo esencial para proteger su capacidad productiva, según destacó BASF. La agricultura intensiva ha sido un pilar para mejorar los rendimientos por hectárea en Uruguay, consolidando al país como un proveedor mundial de alimentos. En este marco de eficiencia en los sistemas de doble cultivo y rotaciones ajustadas, BASF propone un cambio de enfoque: anticiparse y planificar un cultivo sin competencia inicial, con una protección prolongada que favorezca su desarrollo hasta el macollaje.

Manuel Pérez Ois, técnico de Desarrollo de Mercado de BASF, explicó que «uno planifica la siembra de una manera y sabe que luego van a ir sucediendo cosas y que esa planificación va variando, se va desordenando de alguna manera, porque hay que enfrentar los desafíos que van surgiendo. Lo que propone Voraxor es ese orden, para que el cultivo tenga menos competencia temprana y se favorezca su potencial de rendimiento». Tras una consulta, complementó que las malezas pueden mermar el rendimiento de los cultivos en al menos un 50%. Enfatizó que un desarrollo inicial del cultivo sin competencia es vital para aprovechar al máximo la genética y el ambiente, especialmente durante los primeros 45 días, cuando la planta es pequeña y su capacidad de competir por luz y nutrientes es limitada. Alcanzar esta etapa libre de malezas es fundamental antes del período crítico de formación de rendimiento.

Pérez Ois también destacó el genuino interés y la avidez por la innovación por parte de los agricultores. «Los productores agropecuarios han demostrado ser innovadores y estar dispuestos a invertir tanto en la adopción de técnicas como de tecnologías», afirmó. En este sentido, la tecnología que BASF aporta con Voraxor se suma a las soluciones disponibles para que los agricultores produzcan de forma sostenible en escenarios siempre exigentes. Desde BASF, se promueve que la productividad con sostenibilidad es la clave para la competitividad del sector, trabajando en conjunto con ellos para proveer las herramientas necesarias.

El herbicida Voraxor tiene un objetivo claro: lograr que la chacra llegue al macollaje limpia y ordenada, reduciendo la competencia temprana de malezas y optimizando el aprovechamiento de los recursos. Esto mejora la implantación del cultivo y sienta las bases para una producción más eficiente y sostenible. Voraxor protege el cultivo al intervenir durante la germinación de la maleza, lo que reduce la necesidad de aplicaciones de emergencia. Su eficacia se debe a la combinación de Trifludimoxazin y Saflufenacil, ingredientes activos que inhiben la enzima responsable de la síntesis de clorofila (PPO), provocando una rápida desecación de los tejidos.

Aplicado hasta siete días antes de la siembra, Voraxor proporciona un control eficaz de malezas de hoja ancha ya emergidas y mantiene una persistencia en el suelo ajustada al período crítico de control, con la seguridad de ser compatible con las rotaciones de cultivos. Esta característica lo posiciona como una alternativa alineada con los desafíos actuales de la agricultura, donde la productividad y la sostenibilidad deben avanzar de manera integrada. Este cambio de paradigma no solo protege el rendimiento, impactando directamente en los resultados del negocio, sino que también aporta un enfoque de sostenibilidad integral al manejo, cumpliendo con las regulaciones de mercados exigentes. «Voraxor es una herramienta de última generación para el manejo de malezas en cereales de invierno. Combina innovación tecnológica, sostenibilidad y manejo preventivo, estableciendo un cambio en la forma de llevar adelante los controles de maleza: en lugar de combatirla cuando aparece, apostamos a establecer cultivos limpios desde el inicio», concluyó el referente de BASF.

Fuente: Enlace Original

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