El repunte del precio de la colza se acelera en el mercado, coincidiendo con el inicio de la siembra en Uruguay

El valor de la colza en el mercado uruguayo ha alcanzado su punto más alto desde 2022. Simultáneamente, el trigo ha registrado un incremento del 6% en las últimas dos semanas, mientras que la soja mantiene su estabilidad en US$400 por tonelada. Este reporte, elaborado por Blasina y Asociados, tiene fecha del 26 de abril de 2026.

El precio de la colza mantiene su trayectoria ascendente, en un momento crucial para la planificación de siembra. Esta semana, el valor de la oleaginosa en el mercado doméstico escaló a US$524 por tonelada, el punto más alto desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. En aquel entonces, la intervención en Ucrania —segundo mayor productor mundial y principal abastecedor de la Unión Europea— catapultó los precios a picos extraordinarios de hasta US$800 por tonelada. El progresivo aumento en la cotización de la colza en Matif París, referente para Uruguay, se alinea con la recuperación del precio del petróleo, que superó los US$100 por barril esta semana. Las oleaginosas invernales ofrecen ahora un margen de rentabilidad superior comparado con otros cultivos de invierno, y con el inicio de la siembra de colzas invernales, las proyecciones ya superan en US$25 los valores inicialmente estimados.

El mercado comienza a sopesar un posible impulso alcista, influenciado por las revisiones en las estimaciones de oferta de Australia. Este país, que se posiciona como el tercer exportador global de colza después de Canadá y Ucrania, con aproximadamente 5 millones de toneladas exportadas el año pasado, enfrenta desafíos. Los pronósticos meteorológicos australianos indican una probabilidad del 70% de que un fenómeno de El Niño severo afecte los cultivos con sequías durante la temporada primavera-verano. Esta situación se agrava por el incremento de los costos de los insumos, destacando el fertilizante nitrogenado. Para la campaña comercial 2026/27, se proyecta una producción de canola de 6.2 millones de toneladas métricas, lo que representa una reducción del 19% respecto a la campaña previa. Las exportaciones, a su vez, se estiman en 4.7 millones de toneladas, una caída del 16%. Adicionalmente, la escasez de combustibles, especialmente los de aviación, ha impulsado en Australia una iniciativa para priorizar la colza local como materia prima para la producción de Combustible de Aviación Sostenible (SAF), buscando mitigar la dependencia energética en un escenario global de gran incertidumbre en el sector.

En Uruguay, la intención de expandir la siembra de oleaginosas de invierno se consolida. Sin embargo, persisten las demoras en los planes comerciales para la carinata, un cultivo que complementa el área de brásicas y que históricamente se ha valorizado al 100% del precio futuro de la colza de febrero, un precio que actualmente ronda los US$590 por tonelada.

Con el inicio de la zafra de soja, el mercado de Chicago ha mantenido el precio de la posición julio alrededor de los US$435 por tonelada durante más de un mes. A nivel local, las cotizaciones se sitúan en torno a los US$400 por tonelada al comienzo de la cosecha. Este valor representa el más elevado en más de un año, a pesar de una campaña deficiente marcada por la escasez de lluvias. Se proyecta que la producción se reduzca a la mitad respecto al año anterior, estimándose en unos dos millones de toneladas, con un rendimiento promedio nacional de 1.600 kilogramos por hectárea.

Esta semana, el precio del trigo en Chicago experimentó un nuevo avance, a pesar de una leve baja el viernes atribuida a las lluvias en la región productora que padecía sequía. La posición de diciembre cerró en US$239 por tonelada, reflejando un robusto incremento del 6% en las últimas dos semanas. Esta cotización actual supera en US$50 el valor registrado en la zafra anterior, lo que ha generado un renovado interés en la cebada maltera en Uruguay. En consecuencia, la reserva de superficie destinada a este cultivo se ha acelerado, y las malterías anticipan un posible aumento marginal en comparación con la campaña pasada. Se espera una disminución en la producción global de trigo para la próxima zafra, resultado tanto de una reducción en la superficie cultivada en Estados Unidos, Europa, Australia y Argentina, como de una menor productividad esperada debido al encarecimiento de los fertilizantes, que han superado el precio del grano. A pesar de la influencia de los costos de los fertilizantes nitrogenados, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó el jueves una merma de solo el 3% en la superficie de trigo para la zafra 2026/27 en Argentina, alcanzando 6.5 millones de hectáreas, unas 200 mil menos que el año anterior. Por la misma razón, la superficie dedicada al maíz, un cultivo con alta demanda de nitrógeno, disminuirá en la Unión Europea y Estados Unidos en la próxima siembra, mientras que el área de oleaginosas se expandirá. Argentina reporta un avance del 32% en la cosecha de maíz, proyectando una zafra récord con estimaciones de producción entre 61 y 67 millones de toneladas. A nivel local, los precios del maíz, para una cosecha que será inferior a lo proyectado, oscilan entre US$240 (a levantar) y US$260 por tonelada.

El valor del arroz ha interrumpido su tendencia alcista moderada pero constante que venía mostrando desde principios de año, estabilizándose en el sur de Brasil en aproximadamente US$12,50 por bolsa de 50 kilogramos. En lo que respecta a Uruguay, la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) comunicó que se ha cosechado el 82% del área total. Este ritmo supera tanto el promedio de las últimas tres campañas como el de 2025, con mejoras en los rendimientos observadas en la segunda fase de la cosecha, gracias a la mayor productividad de los campos sembrados con variedades de ciclo prolongado.

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