El mercado ovino en Uruguay ha demostrado un considerable dinamismo, evidenciado por un notable incremento en la actividad de faena y una sólida consolidación en la comercialización de lanas. Este repunte se produce en un contexto donde los datos preliminares del stock de ovinos en el país revelan una disminución del 3,9%, alcanzando un nuevo mínimo histórico de 4,56 millones de cabezas. No obstante, la faena semanal reciente ha sido la más elevada en los últimos seis meses, y el sector lanero ha registrado transacciones destacadas.
**Nuevas cotizaciones en el mercado de lanas**
El mercado local de lanas mantiene un ritmo activo, con valores que superan los US$ 13 por kilo base sucia para lotes de Merino ultrafino, específicamente entre 15,8 y 16,9 micras. Una operación particularmente relevante de la semana previa involucró la venta de 80.000 kilos de lana Merino de 18 micras, con certificaciones RWS, orgánica y Land to Market, que se negoció por casi un millón de dólares a un precio de US$ 12 por kilo base sucia.
Las lanas Corriedale finas también mostraron un desempeño notable, destacándose un lote afinado a 21 micras con certificación RWS, vendido a US$ 9 por kilo vellón. Adicionalmente, dos lotes de lana Corriedale de 22,4 y 22,5 micras, con certificación RWS y más de 2.500 kilos cada uno, se comercializaron entre US$ 7 y US$ 8 por kilo base sucia. En la última semana, se registraron ventas de lana Merino de 16,8 micras a US$ 13/kg, de 17,2 micras a US$ 12,65, y de 18,1 micras a US$ 12/kg vellón. Las lanas en el rango de 19 micras alcanzaron los US$ 11/kg, y las de 20 micras, US$ 10/kg, siempre bajo esquemas de certificación.
Carlos Andrés Moriondo, consignatario de Moriondo & Cía, señaló que la oferta de lana se está estabilizando tras los retrasos en la esquila provocados por lluvias y exceso de humedad. La demanda es sostenida para lanas de 16 a 22,5 micras, con un segmento «muy fluido» entre 18 y 19,5 micras, y una diferencia de hasta un dólar por kilo entre lotes súperfinos certificados y no certificados. A nivel internacional, el Indicador de Mercados del Este (IME) en Australia descendió un 2,5% en dólares (US$ 13,23 por kilo base limpia) esta semana, influenciado por factores cambiarios. A pesar de este ajuste, los precios se mantienen en niveles máximos desde 2019, casi un 50% superiores a los registrados un año atrás, impulsados por el renovado interés de compradores europeos e indios, aunque la mayor oferta en un mercado selectivo explicó el descenso.
**La faena ovina muestra signos de recuperación**
Por primera vez en seis meses, la faena ovina superó las 15 mil cabezas en una quincena. El ingreso de lanares ha superado los 8 mil animales por segunda semana consecutiva, y en los primeros 12 días de septiembre, la cifra ya excede en un 57% la registrada en el mismo período de 2025. Con ocho plantas en actividad, se insinúa una tendencia a la consolidación de la actividad a medida que el sector se aproxima a la zafra del último trimestre del año.
Según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), el 58% de los 8.287 ovinos faenados en la última semana fueron corderos, mientras que los borregos y ovejas representaron el 18% cada uno. Las 16.793 cabezas faenadas en dos semanas de septiembre ya superan el total de agosto, que marcó un mínimo histórico con 15.245 animales. No obstante, el acumulado parcial de 2026, con 262.643 cabezas, se ubica un 36% por debajo del año anterior, con unas 150 mil cabezas menos.
La demanda sostenida por parte de la industria ha permitido que los precios de los lanares mantengan una trayectoria de ascenso gradual y constante, a diferencia de los vacunos. Los negocios por corderos se sitúan entre US$ 6,30 y US$ 6,35 por kilo, y los animales adultos (ovejas y capones) rondan los US$ 5,20 por kilo. El precio de exportación promedió US$ 6.394 la tonelada en los últimos 30 días, aunque con fluctuaciones debido a los limitados embarques recientes, consecuencia de la escasa faena y las interrupciones en los puertos.
**Reducción del stock ovino: un desafío para el futuro**
Las declaraciones juradas preliminares confirman una reducción del 3,9% en el stock de lanares frente al año anterior, lo que representa aproximadamente 186 mil cabezas menos. Este descenso anticipa una oferta ajustada tanto en la producción de carne como en el volumen de lana para la zafra que acaba de comenzar.
Fuente: Enlace Original


