El mercado de granos cerró la semana con una notable confluencia de elementos alcistas, algo que no se observaba en mucho tiempo. La escalada de conflictos bélicos en el Mar Negro y Oriente Medio, las condiciones climáticas y la demanda de biocombustibles son los principales impulsores de esta tendencia. En Uruguay, esta situación ha llevado a que la colza registre su precio más elevado desde 2022, la soja desde principios de 2024, y el trigo, la cebada y el maíz desde finales de 2023.
Este escenario se ve agravado por la perspectiva de un aumento en los costos de los combustibles, con el petróleo Brent cerrando el viernes en US$ 88 por barril, así como de los fertilizantes y los fletes, lo que añade presión adicional al panorama.
**Soja: aceite en ascenso y demanda china**
En Uruguay, la soja mantuvo su cotización por encima de los US$ 410 durante toda la semana, marcando su punto más alto en dos años. En Chicago, el incremento se atribuyó principalmente al aceite de soja –cuyo contrato de agosto superó los US$ 1.649 por tonelada con un alza semanal del 6%, más de US$ 50– en sintonía con el petróleo, y también a la compra de 340 mil toneladas por parte de China en la última semana.
**Trigo: el mayor salto desde la invasión a Ucrania**
El trigo continúa liderando las alzas. En la posición de diciembre en Chicago, experimentó un aumento de casi US$ 40 en menos de veinte días, lo que representa un inusitado 7% semanal, cerrando por encima de los US$ 257 por tonelada, con la referencia para 2027 superando los US$ 264. En Europa, el cereal acumuló una ganancia semanal del 8,4%, el salto más significativo desde febrero de 2022, cuando se inició el conflicto en Ucrania.
La raíz de esta presión reside en la región del Mar Negro. Ucrania ha llevado a cabo ataques contra decenas de buques rusos en el Mar de Azov, una vía vital para las exportaciones de trigo de Rusia, en lo que Moscú ha calificado de terrorismo. Estos ataques están afectando las exportaciones de trigo de ambos países en plena fase de cosecha. A esto se sumó el bombardeo estadounidense de silos de granos en Irán y un nuevo bloqueo del Estrecho de Ormuz. La preocupación del mercado por el Mar Negro ha alcanzado niveles no vistos desde los albores del conflicto en 2022.
**Maíz: olas de calor castigan a Francia**
La tensión bélica en el Mar Negro también impacta en el maíz. Además, las sucesivas olas de calor que azotan los cultivos de maíz en Francia han reducido la proporción de cultivos en estado bueno a muy bueno del 47% al 41%, muy por debajo del 72% registrado en 2025. Esto sustenta proyecciones de pérdidas de volumen de producción superiores al 30% en el principal productor de granos de la Unión Europea.
**Colza y carinata: repunte de invierno**
La colza también experimenta un incremento en sus precios, impulsada por las olas de calor en Europa y las tensiones geopolíticas, alcanzando cotizaciones de US$ 555 por tonelada. El cultivo de invierno con mayor área sembrada en Uruguay ha visto un salto de US$ 40 en julio, situando sus referencias entre un 10% y un 15% por encima de los valores de la zafra anterior y superando los precios presupuestados antes de la siembra. Para los productores, surge la disyuntiva entre asegurar la venta o esperar nuevas subas. La carinata se cotiza en Uruguay a US$ 595, aunque lamentablemente su área de siembra proyectada es de solo 7.000 hectáreas, no repitiendo la extensión del año pasado.
El panorama mejora para los cultivos de invierno en Uruguay, que iniciaron la temporada con siembras en tiempo y establecimientos correctos. La cebada para malterías ofrece hoy la posibilidad de fijar precios entre US$ 250 y US$ 255, lo que representa un alza del 35% respecto a los US$ 180-US$ 190 del año pasado. El trigo para la próxima cosecha alcanzó los US$ 220, desde los US$ 210-US$ 215 que mantenía, un 15% por encima de la zafra anterior. En cuanto al arroz, se consolida por encima de los US$ 12,50 por bolsa en Brasil, con una suba mensual cercana al 7%, en un mercado que considera la vulnerabilidad del cultivo a los posibles efectos de El Niño en la producción asiática, lo que altera la relación entre oferta y demanda global.
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