La temporada ovina 2026/27 en Uruguay ha comenzado en un escenario de precios históricamente elevados para la carne, si bien el volumen de las exportaciones se contrajo un 67% durante julio, llevando a una reducción del 61% en los ingresos, que totalizaron US$ 1,8 millones.
Esta disminución en las ventas al exterior se atribuye a la escasa disponibilidad de ganado ovino para la industria, con una faena semanal que la semana pasada apenas alcanzó los 380 animales. A ello se suma una actitud cautelosa por parte de la demanda, impulsada por los altos valores en Brasil, el principal mercado para la carne ovina uruguaya. Según el bróker Jorge Dimu, «el consumo ha bajado mientras se adapta a los nuevos precios». A pesar de la caída en el volumen, el precio promedio de exportación se mantuvo firme, registrando US$ 7.532 por tonelada en la última semana, y un promedio mensual de US$ 7.292 por tonelada en julio, un 6% más que en junio.
Aun cuando los corderos alcanzan valores récord, con un promedio que esta semana tocó los US$ 6,24 por kilo, según datos de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), la oferta es tan limitada que la capacidad de las industrias para operar de forma regular se ve comprometida. En una noticia relevante para el sector, la Justicia confirmó la autorización para la venta del frigorífico ovino Bamidal por US$ 2,1 millones, en el marco del concurso de Conexión Ganadera. Su reapertura, prevista para octubre —coincidiendo con el inicio de la temporada alta de faena de lanares—, genera gran expectación entre los productores de las regiones centro y norte del país. Este frigorífico, ubicado en Paso de los Toros, operó de forma intermitente en 2025 tras su intervención concursal en febrero y se posicionó como el quinto a nivel nacional en faena ovina ese año, con 47.995 cabezas, a pesar de haber cesado operaciones en noviembre de 2025.
El sector ha experimentado una drástica caída en la faena: en julio, el número de lanares procesados a nivel nacional fue menos de la mitad respecto al mismo mes de 2025. El acumulado de los primeros siete meses de 2026 muestra un descenso interanual del 33,5%, con 230.605 cabezas frente a las 346.955 de 2025. En los últimos 12 meses móviles, la faena de lanares se situó en 730 mil animales, el nivel más bajo jamás registrado.
No obstante, esta reducción del stock ovino, junto con la revalorización de la carne y la lana, está incentivando la retención de vientres, una tendencia confirmada durante el lanzamiento de la Zafra ovina 2026/27 en Artigas. Las señales positivas del mercado están impulsando el ánimo en el corazón ovejero del Uruguay, que avanza hacia la recuperación de su stock. La próxima temporada de parición se vislumbra como clave, con ovejas en excelente estado tras una señalada muy favorable. Juan Manuel González, presidente de la Sociedad de Criadores de la raza Merino, destacó que «el ánimo de los criadores está muy motivado y se refleja en la cantidad de cabañas que solicita entrar en evaluaciones genéticas, más de 30». El diámetro promedio de la lana Merino se mantiene por debajo de las 20 micras, con muchos establecimientos produciendo en el rango de 18,5 micras, lo que González considera ideal para una demanda de mercado estable. Además, algunos criadores apuestan por lanas ultrafinas de menos de 16 micras.
La esquila de la nueva zafra enfrenta retrasos debido a las lluvias y la alta humedad de las últimas semanas, lo que ha mantenido limitada la oferta de lana disponible, principalmente en lotes pequeños. Sin embargo, esta oferta encuentra fluidez en el mercado gracias al interés de la demanda, aunque algunos productores prefieren esperar posibles incrementos de precios cuando se reanuden los remates en Australia el 18 de agosto. Las referencias actuales del mercado ubican las lanas Merino de 17 micras en US$ 11 por kilo, y las de 18 micras entre US$ 10 y US$ 10,50 por kilo vellón. Para lanas medias y gruesas, como las Corriedale y cruza acondicionadas con grifa verde, los valores oscilan entre US$ 2,30 y US$ 2,50. Los productores de lanas finas esperan un repunte de los valores en los próximos meses, proyectando hasta US$ 13 por kilo para lanas de 17 a 18 micras con certificaciones, según el titular de la Sociedad de Criadores de Merino.
El operador lanero Santiago Onandi anticipa «una zafra corta», señalando que «hoy es un muy buen negocio tanto la lana como la carne ovina, y eso para el productor es un incentivo para tomar decisiones rápidas».
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