La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en colaboración con la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República (Fagro-Udelar), llevó a cabo durante el mes de junio una capacitación vital. Esta iniciativa se centró en la promoción de la conciencia agropecuaria y estuvo dirigida a figuras clave de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Fuentes de la FAO informaron a El Observador que la propuesta se enmarcó dentro del Programa Nacional para la Promoción de la Conciencia Agropecuaria, una directriz del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Además, la ejecución contó con la alianza estratégica del Centro de Formación Permanente de la ANEP.
El objetivo principal de esta actividad, según se detalló, fue potenciar las habilidades de los maestros para que actúen como catalizadores del conocimiento. De esta forma, se busca ofrecer a los niños y niñas de educación primaria una visión más completa de los sistemas agroalimentarios, su relación intrínseca con la vida diaria, la geografía local y el progreso nacional.
Con un enfoque arraigado en la realidad uruguaya, la capacitación exploró temas cruciales como la pluralidad de sistemas de producción, la relevancia de la agricultura familiar, el funcionamiento de las cadenas agroalimentarias, y la interconexión entre la producción agropecuaria, la autonomía y certidumbre alimentaria, la nutrición, el bienestar y la ecología.
Esta iniciativa congregó a más de veinte educadores y miembros de equipos directivos provenientes de distintas regiones de Uruguay. La rica variedad de antecedentes profesionales y contextos geográficos de los participantes, según la FAO, fomentó un diálogo enriquecedor y la exploración de múltiples estrategias para incorporar estos conocimientos en el currículo escolar.
La capacitación se organizó en tres segmentos temáticos. Cada uno de ellos integró exposiciones teóricas, actividades interactivas, laboratorios grupales y asignaciones para el hogar, diseñadas para facilitar la aplicación didáctica de los conceptos aprendidos.
El cuerpo docente de la Facultad de Agronomía que impartió la formación estuvo compuesto por Inés Ferreira Rivaben, Virginia Courdin, Rodolfo Franco, Micaela Gómez, Lucía Sabia y Virginia Rossi.
El módulo inaugural, celebrado en el Centro Agustín Ferreiro de ANEP, ubicado en Canelones, se dedicó a profundizar en la coyuntura del sector agropecuario uruguayo y la vasta gama de sus sistemas de producción.
La segunda fase, desarrollada a distancia, se enfocó en comprender el entramado y la operatividad de las cadenas agroalimentarias.
El tercer y último módulo presencial se llevó a cabo en el Centro de Formación Permanente de ANEP en Montevideo. Su contenido giró en torno a la interconexión entre la actividad agropecuaria, la autonomía y garantía alimentaria, la nutrición, la salud pública y el medio ambiente. Esta sesión final incluyó un panel de discusión sobre experiencias locales, que contó con la presencia de Gustavo Garibotto, Director General de Recursos Naturales del MGAP; Elena Ongay, docente del Departamento de Educación de la Escuela de Nutrición de la Udelar; y Álvaro Gancio, un productor de Canelones afiliado a la Red de Agroecología y la Red de Semillas.
La ceremonia de clausura institucional contó con la distinguida presencia de Matías Carámbula, en su rol de Ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, y de Gonzalo Kmaid, Oficial a Cargo y Representante Asistente del Programa de la FAO en Uruguay.
El Ministro interino Carámbula enfatizó: “Resulta crucial identificar puntos de convergencia que refuercen la comunicación entre diversas culturas y contextos. La alimentación, la soberanía sobre los alimentos y la conexión entre las zonas rurales y urbanas representan pilares fundamentales para forjar un bienestar compartido”.
A su turno, Kmaid subrayó: “Esta instancia formativa ofrece una contribución tangible para trasladar al entorno educativo la relevancia de los sistemas que producen nuestros alimentos y de las personas que los componen. Colaborar con líderes pedagógicos, para que actúen como difusores en sus localidades, es la manera en que la FAO apoya el afianzamiento de la conciencia agropecuaria”.
Como resultado de este proceso, los asistentes desarrollaron planteamientos didácticos adaptados a sus contextos, con el fin de incorporar la conciencia agropecuaria en las aulas. Estos vinculan directamente los conocimientos adquiridos en la formación con sus metodologías de enseñanza y las características de las comunidades donde ejercen su labor.
El Programa de Promoción de Conciencia Agropecuaria, impulsado por el MGAP, persigue el propósito de enriquecer el entendimiento cívico y responsable acerca del sector agrícola-ganadero y su impacto transversal en la economía, el entorno natural y la estructura social.
La estrategia busca fomentar una cultura agrícola que favorezca la construcción de una percepción moderna, accesible y favorable del ámbito agropecuario, además de poner de manifiesto las múltiples posibilidades que ofrece esta industria.
El robustecimiento de las competencias pedagógicas facilita la transmisión de estos saberes a las comunidades educativas. Esto, a su vez, contribuye a que los alumnos de Primaria comprendan la importancia de los sistemas de producción de alimentos, su conexión con las diversas regiones y su contribución al desarrollo sustentable de la nación.
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