Los granos no logran seguir el ritmo del petróleo: ajustes a la baja en soja y trigo

Los mercados de granos evidencian una desconexión respecto a la escalada de los precios del petróleo, con la soja registrando una caída de US$ 20 por tonelada en la última semana y el trigo enfrentando una notable inestabilidad. Este escenario, reportado por Blasina y Asociados el 22 de marzo de 2026, se produce mientras los precios del crudo y el gas se disparan debido al conflicto bélico en Medio Oriente.

La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha catalogado esta coyuntura como «la mayor amenaza para el sistema global de energía en la historia», previendo que la normalización del suministro de petróleo y gas del Golfo Pérsico podría demorar al menos seis meses. El costo de la energía se ha convertido en el principal factor determinante de los valores de los granos.

Siguiendo la premisa de que un mayor contenido de aceite brinda más resiliencia, la colza se destacó como el cultivo menos afectado en una semana de pronunciados ajustes para los commodities agrícolas en general. No obstante, la soja no ha logrado igualar el ímpetu alcista del petróleo y el gas, perdiendo fuerza en la Bolsa de Chicago. Aunque sus cotizaciones aún superan en un 10% los US$ 395 por tonelada de principios de 2026, esta semana retrocedió a los US$ 432, un nivel previo a los ataques a Irán del 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel.

El aceite de soja, por su parte, mostró una recuperación parcial después de una caída del 5% el lunes, estabilizándose en US$ 1.440 por tonelada (un 3% menos que el viernes previo). A pesar de esto, se mantiene en máximos de los últimos dos años, impulsado por la expectativa de una mayor demanda para biocombustibles en Estados Unidos, lo que proporciona cierto soporte al grano. Este, sin embargo, ajustó un 5% en la semana, tras una fuerte disminución de US$ 25 el lunes. En el mercado local, la soja fluctuó de US$ 380 el lunes a US$ 390 el viernes, lejos de los US$ 410 de la semana anterior, el precio más alto en dos años, que pocos agricultores pudieron aprovechar debido a la incertidumbre sobre el volumen final de la cosecha.

**Las oleaginosas de invierno impulsan la siembra**

La ventaja de precios de las oleaginosas de invierno sobre los cereales en el mercado doméstico, con la colza a US$ 500 por tonelada y la carinata a US$ 565, frente a los US$ 234 de la cebada y US$ 190 del trigo para la próxima zafra, consolida la inclinación a sembrar brásicas. Esta tendencia fue prominente en la Expoactiva 2026, donde las proyecciones de área sembrada alcanzaron las 300 mil hectáreas de colza y 50 mil de carinata, lo que las posiciona como el cultivo invernal dominante, con las reservas de semillas cercanas al agotamiento.

Paralelamente, las precipitaciones tardías para gran parte de los cultivos de soja en el sur del país anticipan rendimientos drásticamente menores, entre la mitad y un tercio de los de la zafra anterior, y los productores se preparan para una siembra de invierno con costos en aumento y riesgos elevados.

**Fluctuaciones en trigo y maíz local**

La volatilidad también caracterizó al mercado de trigo, con una caída del 3% en Chicago para las operaciones a corto plazo. La posición de diciembre de 2026, crucial para la próxima cosecha cerealera uruguaya, experimentó un ajuste menor del 2,5%, pasando de US$ 240 a US$ 234 por tonelada. Esta tendencia bajista se vio influenciada por una mejora en las condiciones climáticas en las zonas de cultivo estadounidenses y la apreciación del dólar. Adicionalmente, los datos récord de la cosecha argentina, con 27,9 millones de toneladas y exportaciones de 18,5 millones, no ejercen presión al alza. A nivel local, el viernes, con los precios de la cebada 26/27 ya definidos por las malterías, se registraron US$ 234 por tonelada de cebada y US$ 190 para el trigo.

En cuanto al maíz, las cotizaciones locales alcanzaron los US$ 240 por tonelada, un incremento desde los US$ 235 de la semana anterior, aproximándose a la paridad de importación. Este valor podría continuar subiendo a medida que la oferta comience a sentir el impacto de una cosecha inferior a lo previsto. Argentina, por su parte, proyecta una producción récord de maíz de 64 millones de toneladas, un 24% (12 millones) más que en 2025, con un avance del 14% en la cosecha sobre 10,5 millones de hectáreas.

**Avance de cosecha de arroz**

En cuanto al arroz, Uruguay ha completado el 21% de su cosecha en 163.757 hectáreas, con mayor dinamismo en la región norte. La campaña comercial 2024/2025, cerrada el 28 de febrero, reveló un aumento del 34% en el volumen de exportaciones, aunque con una disminución del 13% en términos de valor monetario, atribuible a un desplome del 35% en los precios. El arroz cáscara constituyó casi el 38% del volumen total exportado, significativamente superior al 14% de la zafra previa. México se consolidó como el principal destino, acaparando el 39% de las transacciones. Mientras tanto, en Brasil, los precios del arroz siguen una lenta trayectoria ascendente, aproximándose a los US$ 11,50 por bolsa de 50 kilos, luego de superar los US$ 11 a fines de la semana anterior y consolidar un incremento del 7,2% en su valor promedio durante el último mes.

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