Desafío económico pone a prueba la lealtad de agricultores estadounidenses hacia los republicanos

Los agricultores estadounidenses, una base electoral fundamental para el Partido Republicano, enfrentan un año particularmente desafiante, poniendo a prueba su respaldo de cara a las elecciones legislativas de noviembre de 2026.

David Schacht, un agricultor de soja de 69 años en Canal Winchester, Ohio, inicia la temporada de cosecha con la perspectiva de una reducción significativa en sus ganancias. Los altos costos del diésel y los fertilizantes en Estados Unidos son los principales culpables. A pesar de estas dificultades, su lealtad al Partido Republicano y al presidente Donald Trump persiste, aunque no sin frustración. «Voté por Trump y esto te hace apretar los dientes. Uno se pregunta, ¿qué está haciendo?», confiesa Schacht a la AFP.

El impacto económico de la inflación se siente con fuerza en las zonas rurales. Desde febrero, el precio del diésel, esencial para operar la maquinaria agrícola durante la cosecha de soja, maíz y otros cultivos, ha escalado más de un 67%. Además, Schacht reporta que los fertilizantes para la siguiente temporada de siembra han duplicado su valor. Esta escalada de costos se vincula directamente con la inestabilidad en Oriente Medio, específicamente la guerra que se desencadenó el 28 de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, resultando en la muerte del líder supremo iraní. En respuesta, Teherán ha impuesto un bloqueo en el estratégico estrecho de Ormuz, una arteria marítima crucial para el transporte global de energía y fertilizantes.

A pesar de la situación, Schacht mantiene su postura. Anticipa que muchos agricultores leales a Trump «seguirán en la misma línea» y continuarán respaldando a los republicanos. «No voy a cambiar», asegura, aunque admite una creciente «tensión» entre la población por la inesperada evolución de los acontecimientos. Schacht también lamenta que, pese a los bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes a mediados de 2025 para evitar que Irán obtenga armas atómicas, la situación en la región «sigue y sigue». Aunque los precios de los productos agrícolas han repuntado cerca de un 20% este año, este incremento es significativamente menor que el de los insumos. «Simplemente tenemos que afrontar el golpe. No voy a dejar el cultivo abandonado en el campo», enfatiza.

Su esposa, Lisa Schacht (67), complementa que la adhesión de los agricultores a los republicanos trasciende las meras consideraciones económicas. «Siguen firmemente convencidos de que ‘Make America Great Again’ no es solo un eslogan», explica, resaltando la visión de Trump de fomentar la producción doméstica en la agricultura y otras áreas, junto con la promoción de «valores familiares» y libertades. En las elecciones de 2024, Trump cosechó el 78% del voto en condados con fuerte dependencia agrícola.

La proximidad de las elecciones legislativas plantea la incógnita sobre si el incremento de los costos erosionará el apoyo republicano. Joe Logan, presidente interino de la Unión de Agricultores de Ohio y agricultor de soja, maíz y trigo de 77 años, confirmó a la AFP que «hay agricultores que están pasando serios apuros y están sumamente preocupados por los costos del combustible». La intensificación del conflicto en Oriente Medio golpeó justo antes de las cruciales temporadas de siembra y cosecha, periodos de alto consumo de combustible. Logan subraya que «la mayoría de los agricultores lleva tiempo trabajando con márgenes de rentabilidad muy estrechos».

Este conflicto con Irán se suma a una serie de desafíos previos, como la guerra comercial de Trump con China durante su primera administración y los persistentemente bajos precios de los cultivos. Las quiebras agrícolas vieron un alarmante aumento del 46% entre 2024 y 2025, con la región del Medio Oeste registrando la mayor parte debido a la disminución de ingresos y el alza de gastos. Logan estima que cerca del 40% de la soja estadounidense se exporta, siendo China un comprador tradicionalmente clave. Sin embargo, la disputa arancelaria entre Washington y Beijing entre 2018 y 2019 generó pérdidas multimillonarias en las exportaciones agrícolas estadounidenses, una relación que, según Logan, es «muy difícil reconstruir» ante la fuerte competencia de países como Brasil y Argentina. La actual fricción comercial de Trump con Canadá también es motivo de inquietud, ya que Ottawa es un proveedor vital de potasa, un fertilizante esencial para EE. UU. Aunque muchos agricultores están «seriamente preocupados» por la disponibilidad de potasio para el próximo año, Logan descarta una migración masiva de votantes hacia el Partido Demócrata. Más bien, predice que «muchos de esos ciudadanos dirán: ‘Ya no estoy tan entusiasmado con el señor Trump y los republicanos como antes. Simplemente me voy a quedar en casa'».

Por Beiyi SEOW / AFP

Fuente: Enlace Original

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