Finalizando agosto de 2026, los mercados de granos experimentaron un notable incremento de precios, liderado por el trigo. Esta escalada, influenciada por los conflictos bélicos y las condiciones climáticas globales, anticipa un panorama más favorable para los valores del trigo en la inminente campaña de cultivos de invierno, según análisis de Blasina y Asociados.
El trigo fue el protagonista de este repunte, registrando un alza superior al 12% en una sola semana, constituyendo una de las mayores escaladas semanales históricas. Su cotización en la posición diciembre del mercado de Chicago se disparó en US$ 31 desde el 21 de agosto, alcanzando los US$ 279 por tonelada, el nivel más elevado desde febrero de 2023.
Este drástico ascenso se atribuye principalmente a la intensificación de las hostilidades entre Rusia y Ucrania, que han paralizado significativamente el comercio agrícola en la región del Mar Negro. Los reportes de ataques a infraestructura clave como puertos, barcos, silos y cosechadoras durante la cosecha, junto con la destrucción del 90% de la capacidad de almacenamiento de granos en Ucrania, según informes del propio país, subrayan la gravedad del desafío. Esta situación no solo compromete los envíos de la temporada actual, sino que también amenaza la siembra futura, proyectando una reducción del área cultivada en Ucrania de 20 millones a un rango de 13 a 15 millones de hectáreas para cereales y oleaginosas, impactando el suministro mundial de trigo, maíz, colza y girasol.
A esta crisis geopolítica se suman factores climáticos adversos: Estados Unidos registra su menor cosecha de trigo en décadas, mientras que Europa padece significativas pérdidas de cultivos debido a las olas de calor. La confluencia de estos elementos sugiere una firmeza persistente en los precios de los cereales, con proyecciones que la extienden hasta el próximo año. Otros granos también reflejaron la tendencia alcista; el maíz en Chicago escaló hasta un 6% en operaciones a corto plazo y un 5% en su cotización de mayo de 2027. La colza, tras un inicio de semana débil, se recuperó para cerrar el viernes en US$ 637 en el mercado Matif de París y US$ 560 en el ámbito local.
**La situación en Uruguay**
En este escenario de incertidumbre global, Uruguay emerge como una potencial fuente de abastecimiento confiable para trigo, oleaginosas y maíz. El éxito dependerá de una buena producción y condiciones climáticas favorables, ya que la combinación de la guerra y los problemas climáticos mundiales podría impulsar aún más las cotizaciones. Actualmente, las ofertas para el trigo de la próxima zafra uruguaya rondan los US$ 220 por tonelada, cifra inferior a los valores del mercado estadounidense.
Por otro lado, la cebada cervecera uruguaya ha logrado capitalizar por completo los precios de Chicago, alcanzando US$ 278 por tonelada este viernes, un valor considerablemente superior a los US$ 220 presupuestados al inicio de la siembra. Bruno Maneiro, de Maltería Oriental, resaltó que las fijaciones históricas de 121 mil toneladas ya representan el 43% de las 280 mil toneladas esperadas para la maltería, un nivel sin precedentes para esta época del año. Si bien existe la incertidumbre del fenómeno El Niño respecto al volumen y calidad final de la cosecha, el estado general de los cultivos es positivo.
**Soja, Maíz y Arroz**
La soja también alcanzó un pico en 26 meses, con un incremento del 4% en la posición más próxima, llegando a US$ 469 por tonelada, y un 3,6% para julio de 2027 (referencia para la próxima siembra uruguaya), ubicándose en US$ 482. En Uruguay, esto posibilita fijaciones a US$ 430 por tonelada para la futura zafra, y para remanentes de la cosecha anterior, se ofrecen US$ 440, un valor nunca visto en la campaña. En EE.UU., el aceite de soja se consolidó por la demanda de biocombustibles, mientras que la harina subió ante la posible escasez de maíz para raciones. La sólida demanda china y la proyección de un menor crecimiento del área de siembra en Brasil en 20 años también actúan como soporte para el mercado sojero.
Septiembre será un mes crucial para la siembra de maíz en Uruguay, con condiciones iniciales favorables, a pesar de que se anticipa un riesgo elevado de lluvias por la probabilidad superior al 90% de un fenómeno Súper El Niño. Este factor climático, sumado a las interrupciones en los envíos agrícolas por la guerra y el impulso de los altos precios del petróleo en el mercado de aceites (por la demanda de biocombustibles), refuerza la tendencia alcista para los granos. En Chicago, el maíz registra su octava semana consecutiva de ganancias, indicando una robustez notable en sus cotizaciones.
Finalmente, el arroz mostró una recuperación gradual pero firme, superando los US$ 15 por tonelada al cierre de la semana. Este valor contrasta con la preocupación de principios de año, cuando su precio estaba por debajo de los US$ 10, y llega en un momento estratégico, justo antes del inicio de la nueva campaña de siembra.
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