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**El sector forestal uruguayo: desafíos para la exportación y el camino hacia una competitividad global**

Nelson Ledesma, en representación de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), ofreció un pormenorizado análisis sobre la realidad del sector en el Foro Forestal Regional de Uruforest 2026. Durante su intervención, el directivo valoró los logros alcanzados y delineó las responsabilidades aún pendientes para consolidar la posición de la industria.

En diálogo con El Observador, Ledesma, quien también es expresidente de la SPF, indicó que la cadena forestal, abarcando desde la producción en campo hasta la fase industrial, ha experimentado una «significativa ganancia en eficiencia» a lo largo de sus 40 años de trayectoria. No obstante, subrayó la imperiosa necesidad de emprender «ciertas tareas» para avanzar y potenciar aún más el desarrollo. Estas acciones son fundamentales, afirmó, para «mejorar la competitividad y aumentar la colocación de nuestros productos en los mercados internacionales». Destacó el papel crucial del sector como generador de empleo, captador de divisas y contribuyente a las arcas estatales, lo que se traduce en un derrame de beneficios en numerosas comunidades. Sin embargo, su éxito está intrínsecamente ligado a la actividad exportadora, dada la capacidad limitada del mercado interno.

Ledesma fue uno de los panelistas en la jornada inaugural del Foro Forestal Regional (FFR), un componente medular dentro de la oferta de contenidos de Uruforest 2026, la principal plataforma de exhibición del sector agroindustrial forestal en Uruguay, que se desarrolló del 21 al 24 de octubre en Juan Lacaze, Colonia. Representó a Uruguay en el panel «Tendencias y perspectivas de la industria forestal en el Cono Sur», donde compartió escenario con expertos regionales como Giovani Giacomet (BrasPine, Brasil), Simón Berti (presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile) e Ignacio Méndez (Bidcom Agro, Argentina), con la moderación de Rosario Pou (Academia Nacional de Ingeniería del Uruguay).

Consultado sobre la importancia que la SPF atribuye a Uruforest, que celebraba su segunda edición tras su innovación inicial en 2024, Ledesma la consideró «ideal para el momento del sector forestal». Manifestó que la industria se encuentra en una «interesante fase de maduración» en cuanto a sus posibilidades. Una exposición de esta envergadura, que reúne a profesionales forestales y colegas de otros países, permite «observar la realidad regional, aprender de lo exitoso y también de los errores». Explicó que, en algunas regiones, un gran potencial no se ha traducido en realidad debido a falencias institucionales o políticas, de lo cual siempre se extraen lecciones. Adicionalmente, valoró el encuentro como una oportunidad para el reencuentro profesional y el intercambio de experiencias.

Respecto a si Uruguay cuenta con las condiciones para que el sector, en su elogiado proceso de maduración, exprese su máximo potencial a corto o mediano plazo, Ledesma enfatizó: «Para lo que se ha plantado, debemos cumplir con ciertas obligaciones». Señaló la incapacidad del mercado interno para absorber la producción nacional, lo que obliga a la dependencia exportadora. Este escenario se ha vuelto «cada vez más difícil» por factores como los conflictos globales, el encarecimiento del petróleo y sus efectos logísticos, que elevan los costos y merman la competitividad. A pesar de los importantes avances en eficiencia logrados en 40 años, Ledesma insistió en que «hay tareas pendientes para mejorar la competitividad, aumentar la inserción de nuestros productos en el mundo, asegurar costos y beneficios adecuados y así sostener e incluso expandir un sector tan trascendente para tantas personas».

En el stand de la SPF en Uruforest 2026, se presentaban cifras que destacaban la relevancia del sector en la economía: un millón de hectáreas de bosques cultivados; US$ 3.000 millones en exportaciones anuales; 46.000 empleos directos, indirectos e inducidos; US$ 75 millones en impuestos y contribuciones a la seguridad social; el 13% de la energía inyectada a la red de UTE proveniente de biomasa forestal; y un 90% de las plantaciones con certificación de sostenibilidad (FSC y PEFC).

El expresidente de la SPF, institución que integra la Asociación Rural del Uruguay (ARU), resaltó la «posición estratégica» del sector forestal a largo plazo, proyectando su importancia para los próximos 50 o 60 años. Esta relevancia se basa en la diversidad de productos que puede ofrecer a una población global en crecimiento y con mayor poder adquisitivo. Mencionó que, como expuso el chileno Simón Berti, existen hasta 16 productos derivados de la lignina y la celulosa, lo que abre la puerta a la sustitución de productos petroquímicos con un impacto ambiental positivo. Ledesma también hizo hincapié en las contribuciones ambientales del sector, como la captura de carbono y la mitigación de gases de efecto invernadero. Reflexionó sobre los 40 años desde la Ley Forestal de 1987, destacando el impacto social en términos de calidad laboral y remuneraciones por encima del promedio nacional, que sitúan al sector en un lugar «privilegiado». Sin embargo, advirtió que su crecimiento futuro dependerá de un compromiso colectivo, tanto de los formuladores de políticas públicas como de los inversores, para aprovechar las oportunidades globales.

Sobre la consecución de las exportaciones anuales de US$ 3.000 millones, Ledesma comentó sobre los desafíos que enfrenta la exportación de madera para celulosa. En un mercado actual complejo, si se lograra reducir un 10% el precio FOB, el volumen de exportación podría «duplicarse o triplicarse». Para lograrlo, es esencial mejorar la eficiencia interna, donde el sector ya ha dado un salto importante con la plantación de especies de mayor rendimiento. No obstante, identificó «deberes» que corresponden a otros actores: en logística, la habilitación de los «tritrenes» (camiones con triple remolque) en todos los corredores del país podría generar un ahorro del 15% en el transporte, lo que reduciría la necesidad de bajar el precio FOB en un 10% a solo un 5% o 6%. También señaló la relevancia del dragado portuario, cuyas mejoras ya brindan beneficios al evitar costos adicionales por estructuras especiales de carga. Otro asunto pendiente, indicó, son los costos extra asociados a la documentación fitosanitaria.

Finalmente, Ledesma abordó la evolución del sector en el manejo de los recursos naturales: «Hemos avanzado de forma impresionante en los últimos 35 años en el cuidado del ambiente, el diseño de plantaciones y la protección de los recursos. Los procesos de certificación nos han guiado y hoy somos un referente mundial», expresó. Reconoció la existencia de «numerosos mitos» sobre el agua, el suelo y la biodiversidad que, a su juicio, el país debe desmentir con bases científicas. Consideró que estas percepciones erróneas constituyen una «barrera cultural» generada por la desinformación, que «si no se atiende adecuadamente, como lo hemos venido haciendo, genera recelo y desconfianza en el sector, lo cual no contribuye en absoluto».

Fuente: Enlace Original

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