Los mercados agrarios han experimentado un continuo retroceso durante las últimas semanas, impulsado por el éxodo de capitales que se desplazan desde los activos granarios hacia otras inversiones. Esta situación, enmarcada en un clima global de inestabilidad electoral, conflictos armados y tensiones financieras, ha generado una significativa preocupación entre los productores. La jornada del 31 de octubre de 2026 confirmó el cierre de otro período con balances negativos para la soja, el trigo y el maíz. El mes de octubre concluyó con ajustes a la baja superiores al 10% para los cereales y del 5,4% para la soja, particularmente en la posición de julio de 2027 en la Bolsa de Chicago.
A contracorriente de esta tendencia, la colza ha logrado mantenerse al margen de la dinámica bajista. Su cotización se vio favorecida por los elevados precios del petróleo, que a su vez sustentan los valores de los aceites vegetales. En el mercado nacional, la colza se estabilizó en torno a los US$ 540 por tonelada durante la semana pasada, justo cuando se prepara la cosecha de este, el primer cultivo de la temporada invernal.
**La soja con tres semanas en descenso**
La oleaginosa ha visto cómo su valor se ajustaba a la baja en los dos meses recientes, principalmente por la depreciación del euro frente al dólar. La soja experimentó su tercera semana consecutiva de descenso, cerrando el viernes a US$ 463 por tonelada, lo que representa una corrección semanal del 2,3%. Este descenso se atribuye en parte a la devaluación del real brasileño frente al dólar estadounidense, sumado al progreso de la cosecha en Estados Unidos, que ya supera el 80% de la superficie cultivada. Además, las perspectivas de exportación de Brasil se tornan más atractivas debido a un avance récord del 43% en la siembra de soja y a condiciones climáticas favorables que prometen acelerar el proceso la próxima semana. En Uruguay, la soja rompió la barrera de los US$ 420 por tonelada, alcanzando los US$ 417 por tonelada el viernes, su nivel más bajo desde agosto, mientras se establecen los cultivos de primera y se preparan los de segunda, tras la recolección de la colza. Joaquín Licos, de Cofco Uruguay, comentó: “La incertidumbre en el mercado, ajena a los fundamentos agrícolas, genera volatilidad, pero esto no implica que los precios actuales sean definitivos. La soja tiene potencial para recuperarse; es crucial optimizar los recursos y aplicar las mejores prácticas de manejo para asegurar una alta producción en rendimiento y conseguir rentabilidad”.
**Desinflación en el precio del trigo**
El trigo ha visto una constante caída, acumulando nueve semanas consecutivas a la baja con un ajuste del 3,4% y concluyendo octubre con una reducción del 10,7% en su posición de diciembre en la Bolsa de Chicago. Esta presión bajista se intensifica por el progreso de las cosechas en Australia y Argentina, la fortaleza del dólar frente al euro y la posibilidad de un cese al fuego entre Rusia y Ucrania, lo que podría normalizar las exportaciones de granos a través del Mar Negro. El cereal llegó a descender por debajo de los US$ 220 por tonelada durante la semana, un nivel no visto desde febrero. En Uruguay, las cotizaciones tanto para el trigo como para la cebada se equipararon a las de Chicago, situándose en US$ 220 por tonelada, una paridad poco común. La calidad de los cultivos de trigo y cebada a cosecharse en noviembre es motivo de preocupación, ya que el exceso de humedad y la escasa luminosidad en la fase final de ambos han afectado su estado sanitario, lo que incidirá en la aptitud molinera del trigo y la calidad maltera de la cebada. No obstante, la cebada forrajera experimentó un alza esta semana, alcanzando los US$ 200 por tonelada, demostrando cómo la demanda del sector ganadero sirve de soporte para los precios de los cereales. Las necesidades de Brasil de importar trigo, debido a su menor cosecha en seis años, mantienen viva la expectativa de una demanda robusta, a pesar de que Argentina dispondrá de un considerable volumen exportable para ese destino.
**Presión por la cosecha de maíz**
En el caso del maíz, Estados Unidos ha registrado una corrección del 16% después de cinco semanas de descensos, situando la posición de mayo de 2027 en US$ 186 por tonelada. Esta cotización está fuertemente influenciada por el avance de la segunda cosecha más grande en la historia del país, que supera los 400 millones de toneladas, y por el fortalecimiento del dólar, que resta competitividad a los exportadores estadounidenses.
**Siembra de arroz avanzada en Uruguay**
Mientras tanto, la siembra de arroz en Uruguay ha alcanzado el 89% de las 155.880 hectáreas proyectadas, un ritmo superior al de las últimas cinco campañas, especialmente en la región este. Las previsiones de un año Niño motivaron a los agricultores a anticipar la siembra, aprovechando condiciones adecuadas. Sin embargo, la reducida luminosidad registrada hasta el momento ha implicado que las plantas “carezcan del vigor esperado para esta etapa”, según Hernán Zorrilla, directivo de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), quien no obstante celebró que “la zafra ya está establecida, lo cual es positivo”. En Brasil, los precios del arroz se han mantenido estables en reales, pero resintieron el impacto de la apreciación del dólar tras las elecciones de Lula, viendo una caída en su valor en la divisa estadounidense, pasando de US$ 16,40 por bolsa de arroz la semana previa a US$ 15,07 este viernes 30 de octubre.
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